El Shakuhachi de Rodrigo Rodríguez en el Caserón

El Shakuhachi de Rodrigo Rodríguez en el Caserón

Shahukachi flute

Rodrigo Rodriguez-Shakuhachi

Rodrigo Rodriguez-Shakuhachi

El Shakuhachi de Rodrigo Rodríguez en el Caserón de San Sebastián de los Reyes el próximo viernes 23, el sábado 24 en el Museo de Paco Díez en Valladolid ambos a las 19 h. y el domingo en León en el Teatro San Francisco a las 19,30 h.

En esta ocasión por fin tendremos el placer de verle tocar en solitario con un repertorio clásico que se llama “Honkyoku, 500 años de tradición zen”
De la historia del Shakuhachi y de Rodrigo Rodríguez hablamos en un post en el Blog  “el aprendiz de músico” con motivo de otro concierto.

Partituras de Shakuhachi que lee Rodrigo.

Partituras de Shakuhachi que lee Rodrigo.

En esta ocasión de la mini gira del fin de semana nos presenta el shakuhachi en su manera más pura con piezas “Honkyoku” que fueron compuestas anónimamente y transmitidas oralmente por los monjes budistas Zen en Japón, desde hace más de 500 años.

Para los que no lo sepan el Shakuhachi es una flauta japonesa que, a diferencia de la tradicional flauta travesera, se sujeta verticalmente como una flauta dulce. Austeras y meditativas en su naturaleza.

Rodrigo Rodríguez (1978) es un músico de shakuhachi y productor musical reconocido mundialmente que pertenece a un linaje de shakuhachi, fundado por el músico Kohachiro Miyata, unos de los líderes más notables de música tradicional en el Japón.

Os recomiendo llegar puntuales para no interrumpir la paz y la calma que transmite este instrumento magistralmente tocado por Rodrigo, sino mirar el silencio que se hizo en plena pasarela Cíbeles…

Disfrutar de su música, además de estos vídeos en nuestro canal tenéis más música de él y de Shakuhachi…

 

 

Shahukachi con Rodrigo Rodriguez y Jacomina Kistemaker

Shahukachi con Rodrigo Rodriguez y Jacomina Kistemaker
Rodrigo Rodríguez

Rodrigo Rodríguez

Este post que titulo así Shahukachi de Rodrigo Rodríguez bien lo podía haber empezado a escribir como Rodrigo Rodríguez y su Shahukachi, pues este es uno de esos instrumentos que están ligados muy profundamente a los músicos que los tocan, pienso que tanto que realmente forman uno.

Años de estudio y el uso del instrumento como meditación llevan a este matrimonio, pero vamos a hablar un poquito acerca de esta flauta de caña y luego

Shahukachi flute

Shahukachi flute

de los protagonistas de hoy, Rodrigo y Jacomina.

El “Shakuhachi”  es una flauta japonesa de caña de bambú con digitaciones simples, con 4 orificios al frente, 1 en la parte posterior y una embocadura cortada oblicuamente en la superficie del bambú, por el extremo superior, para ser tocada de forma vertical.

Para llegar a construir el instrumento es necesario un proceso parecido al de los Ney persas, la caña es cortada desde su raíz, una vez limpia y preparada lleva un proceso de secado de varios años hasta su construcción final.

Shahukachi boquilla

Shahukachi boquilla

Generalmente tienen una escala pentatónica y técnicas especiales que involucran movimientos de la cabeza, coberturas parciales y cambios en la embocadura y el interior de la boca, que producen una cantidad de sonidos intermedios que incluyen intervalos que en occidente se denominarían microtonales.

El nombre shakuhachi significa “1,8 pies”, refiriéndose a su longitud. Se trata de una palabra compuesta por dos vocablos:

 

“shaku”  que es una medida de longitud arcaica usada en Japón, equivalente a 30,3 centímetros y subdivisible en diez fracciones denominadas SUN. Y “hachi” que significa 8.

Así, “shaku-hachi” significa “un shaku con ocho” (equivalente a unos 55 centímetros), que es la longitud estándar de un shakuhachi. Otros shakuhachi varían su longitud desde aproximadamente 1,3 shaku hasta los 3,3 shaku (cuanto más largo es el shakuhachi, más grave es el sonido). Aunque los tamaños varien, todos son del

denominados genéricamente como “shakuhachi”.

Shahukachi Nara

Shahukachi Nara

Del origen hay varias teorías, una de las más extendidas cuenta que durante el periodo Nara (s. VIII) fue introducido como instrumento desde China hacia Japón. Al comienzo se utilizo para la música cortesana Gagaku (Música para la corte). Y a comienzos del periodo Edo, durante el siglo XVI, los komuso, grupo de monjes itinerantes de la secta Fuke practicantes del budismo Zen, desarrollaron una práctica de meditación sonora.

Monje Shahukachi

Monje Shahukachi

A esta práctica de meditación individual, que consistía en meditar mientras soplaban ciertos sonidos en un shakuhachi la llamaron “suizen”. Las notas no eran improvisadas, requieren una técnica y concentración para llegar a la iluminación a través del sonido. El shakuhachi no era considerado un instrumento musical, sino una práctica religiosa budista el “hooki”.

Si tenéis curiosidad buscar es fácil encontrar más información, por no aburriros no os cuento las otras teorías de su origen…

Vamos con nuestros protagonistas de hoy…

Rodrigo Rodríguez es un compositor, maestro y músico de shakuhachi hispano-argentino, además de musicólogo y divulgador especializado en diversos estilos musicales de shakuhachi.

Rodrigo ha vivido y estudiado shakuhachi en Tokio bajo la disciplina del maestro Kakizakai Kaoru en “The International Shakuhachi Kenshunkan School” y con Kohachiro Miyata uno de los líderes del shakuhachi en Japón.

Rodrigo ha actuado, en escenarios legendarios como “Imperial Hotel Tokyo”, eventos de la “NHK”, y en el templo Kōtoku-in de la “Gran Buda” de la ciudad de Kamakura y publicado varios discos desde el año 2006, el último coincidiendo con el año dual Japón-España se llama “The Road of Hasekura Tsunenaga” haciendo un homenaje a este embajador japonés y samurái: Hasekura Rokuemon Tsunenaga (1571-1622).

The Road of Hasekura Tsunenaga

The Road of Hasekura Tsunenaga

A pesar de todas esas actuaciones en lugares importantes Rodrigo dedica una parte de su tiempo a la divulgación de este instrumento, acudiendo allí donde le reclamen, nosotros nos conocimos en unas jornadas organizadas por la Asociación Instrumenta donde nos dio un pequeño concierto y unas nociones de esta flauta. Afincando en Coruña donde conoce a Jacomina y surgen sus colaboraciones.

Jacomina Kistemaker

Jacomina Kistemaker

De Jacomina Kistermaker, tenemos para hablar un post entero dedicado a ella, pues su recorrido y currículum es bien largo. Se queda en el tintero para otra ocasión…

Pero os adelanto algunas cosas.

Jacomina Kistermaker de origen Holandés y psicóloga de profesión,  lleva muchos años dedicada a terapias de sonido y crecimiento interior, de hecho es una de las pioneras en España de estas técnicas.

Tras la muerte de su padre en 1990 deja todo otra vez, para embarcarse en un largo viaje por tierra y mar, cruzando el Atlántico en barco de vela, dejando “maestros”, libros y cursos para sentir y escuchar su propia verdad. De estas, encuentra en Galicia frente a las Islas de Cíes su nuevo hogar y donde emprender lo que será el germen del actual Centro Punta Couso.

Jaconina Kistemaker talleres

Jaconina Kistemaker talleres

Allá desarrolla su puente entre la psicología y la espiritualidad a través del Sonido con cuencos tibetanos, gongs, monocordes y voz. Imparte sus conocimientos y experiencias en Formaciones de Sonido para profesionales, talleres de Sonido y Crecimiento Personal, de Gongs Tam Tam y de monocordes, consultas y conciertos en el propio Centro y en otro lugares de España y el extranjero. Sus enseñanzas están basadas en la integración de sus conocimientos de técnicas occidentales y orientales con su propia experiencia de vida.

Ambos están empezando una serie de conciertos este verano llevándonos a momentos de paz y espiritualidad tan carentes hoy día.

Os dejo los enlaces a sus webs, si podéis no faltéis seguro que si estas interesado en estas cosas y músicas tenéis que verlos…

Jacomina Kistemar-Rodrigo Rodriguez

Jacomina Kistemar-Rodrigo Rodriguez

Nosotros allí estaremos para contaros, a ellos gracias por vuestra dedicación y compartirlo con todos…. Estos son los conciertos más cercanos, esta semana que viene en Espacio Ronda (Madrid):

5/20 Centro Conde Duque Biblioteca Musical Víctor Espinós, Madrid

5/21 Espacio Ronda, Madrid

5/22 Espacio La Quinta de Mahler, Madrid

5/24 Escuela de Astrorreflexología,Madrid

 

 

Shahukachi Rodrigo Rodríguez

Jacomina Kistemaker con Rodríguez

La Fusión vista por un Flamenco…

La Fusión vista por un Flamenco…
"El Guille"

“El Guille”

Pues hoy vamos a hacer algo que no es habitual en este blog, es utilizar un texto o una opinión de uno de vosotros… Normalmente sabéis que nunca hago corta y pega, siempre me documento o pido consejos a los músicos y profesores de música que conocemos o vamos conociendo.

Precisamente el otro día que me reencontré con “El Guille” en concierto de música de la India con un flautista con Nantha Kumar, experto en música

Nantha Kumar

Nantha Kumar

tradicional de la India, empezamos a hablar de… has visto esto, has visto como suenan los cajones de…, conoces a este grupo, etc. y de ahí nos llevo a los temas de las Fusiones, si son buenas o no, nos gustan y blablabla seguimos un buen rato y Guille se acordó de esto que escribió hace tiempo y tuvo la amabilidad de ofrecerme sus experiencias y opiniones para el blog.

Así que os dejo su reflexión para que le deis una vuelta, yo comparto mucho lo que ha escrito y me encantan las fusiones hechas con sentido, con conocimiento o respeto del origen, no me vale cualquier cosa hay todos juntos. Por ejemplo hace unos meses en un post de este blog del día 19 de Febrero publicamos cosas de Joaquín Ruiz con su creación “Caravan” espectáculo increíble. Al final os pongo un  par de vídeos, el segundo precisamente de los que ocurrió en un Festival del Todocajón en el 2010, un baile de Salamanca con cajón incluido ¡Toma ya!

“La Fusión” del Guille:

Fusión es una palabra que designa acción y efecto de fundir o fundirse, mezcla de conceptos u objetos diversos, o bien, unión de diferentes.

La fusión en la música nace de la imperiosa necesidad de descubrir nuevas armonías, nuevos ritmos, y de la inquietud del músico por la búsqueda constante de nuevas fórmulas, nuevos sonidos; para enriquecerse y también beneficiar la música que uno ejecuta.

El Flamenco nació de la mezcla de herencias musicales muy diferentes procedentes de culturas legendarias muy consolidadas como la árabe, judía, gitana, íbera, etc. Esta música nació de la fusión, creció gracias a la fusión y como arte que es, está vivo y sigue prosperando y fusionándose, tomando cosas nuevas de aquí y de allá para hacer crecer, robustecer y florecer los nuevos brotes del árbol flamenco.

Al igual que otras artes como la pintura, la escultura y el resto de otras grandes músicas, no se considera folclore al Flamenco, no es una manifestación estática que siempre se hace de la misma manera, sino que como arte, crece con los tiempos y cambia con las personas. Es absurdo pretender que esta música suene y se ejecute como se hacía hace 50 años, porque ya no sería un arte, sino folclore, y como tal, sujeto al peligro de extinción al no adaptarse a los nuevos tiempos.

En el Flamenco siempre ha existido una tensión fuerte entre aquellos que no han sido partidarios de amalgamas y se han calificado de ortodoxos y, por otro lado, los que han buscado la manera de acoger nuevas armonías y rítmicas para incorporarlas a este arte. Aunque son conceptos contrarios se complementan perfectamente porque mientras los ortodoxos cuidan de una identidad muy marcada, los heterodoxos la engrandecen. El problema llega cuando esta tensión se desequilibra hacia un lado u otro de la balanza, produciéndose así periodos más estáticos, que son poco creativos, o bien periodos de mucha apertura que puede llegar incluso a desvirtuar su identidad.

Sin embargo, creo que si los músicos que fusionan son buenos conocedores de su arte, no existe peligro de que el Flamenco “pierda el norte”. Esto es así, de la misma manera que el viajero, que recorre el mundo y conoce nuevas culturas, tiene claro cuál es su hogar y sus costumbres. Sin embargo, es capaz de embellecer su casa y su espíritu con objetos e ideas de otros lugares.

Un buen ejemplo, de cómo un “flamenco” puede enriquecer este arte con un instrumento que no es propiamente flamenco, lo vemos con el auge de pianistas, violinistas, bajistas… que crecen embutidos en este marco pero optan por aportar algo nuevo. Me permito citar a mi comprade Pablo Rubén Maldonado, que con su disco “Almanjayar”, ha demostrado cómo puede sonar de flamenco un instrumento como el piano.

La auténtica fusión radica en encontrar los puntos en común que existen entre los diversos estilos musicales, para crear un puente entre ellos. Y estos los hallaremos en la rítmica y en la armonía: la multitud de escalas y ritmos contienen notas y acentuaciones comunes que serán el punto de partida de esta unión.

Armónicamente hablando el Flamenco es muy rico, pero lo es más rítmicamente. Casi siempre es posible encontrar uno de sus estilos apropiado para mezclarse con casi todas las músicas tradicionales y modernas –me atrevería a decir- de los cinco continentes. La rítmica flamenca es tan amplia y rica, que su vasto abanico puede acoger casi todas las variaciones rítmicas que imaginemos.

Los percusionistas flamencos, tenemos una doble responsabilidad: custodiar cada ritmo y acentuaciones propias de cada uno de los palos y, por otra parte, ser uno de los puntos clave de partida para hacer fusión.

“El Guille”

A mi sólo me queda añadir… Gracias por vuestras músicas, músicos, seguir creando cosas, porque vosotros hacéis que el Mundo sea más bello y a los Folcloristas, seguir estudiando y enseñándonos de dónde venimos para que no perdamos el Norte…

 

Gustavo González, Alicia González, Marcos García y Jacinto Martín nos hacen un baile serrano (Salamanca) a compás de un cajón en el el festival Danza & Tókalo.

Caravan de Joaquín Rodrigo